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Motivación según Richard Wiseman

17 enero, 2021

Buenos propósitos, pero baja motivación.

Hacer dieta, deporte, un curso, trabajar con menos estrés, pasar más tiempo con la familia, los hijos o la pareja, mejorar la salud emocional o el desarrollo personal. Pueden ser algunos de los propósitos para el nuevo año 2021. Con lo que hemos pasado parece que poniendo el contador a cero, iniciemos una nueva vida. La evidencia prueba que esta fantasía cae año tras año, con o sin epidemia de coronavirus.

Aunque parecemos más motivados a hacer mejor las cosas las formas siguen siendo las mismas. Caemos una y otra vez en tópicos sobre cómo motivarnos. Lo mismo ocurre con la educación de los hijos y los errores que se cometen cuando se les quiere responsabilizar de sus tareas. En el blog Emoticat explico alguna de las técnicas de persuasión estudiadas por Richard Wiseman en su libro “59 segundos”, en el artículo: “Persuasión educativa“.

Las estrategias de autoayuda prometían entender los peligros de la gratificación instantánea y a lograr nuestros objetivos a largo plazo. Por ejemplo, los ejercicios de visualización, pensando que logramos los propósitos del inicio. Aunque quizá te haga sentir bien, esta técnica es, en el mejor de los casos, ineficaz.

Fantasear sobre un mundo perfecto puede hacerte sentir mejor, pero no es probable que te ayude a transformar tus sueños en realidad.

Puestos a fantasear, se obtienen mejores resultados si se hace en positivo que si es sobre los obstáculos para alcanzar los objetivos.

R. Wiseman presenta un cuestionario para detectar las técnicas que solemos usar cuando nos planteamos una meta. Expone estrategias eficaces y efectivas y las que no lo son.

Explicaré las estrategias que funcionan según los estudios presentados en el libro 59 segundos y la aplicación práctica propuesta por el psicomago.

Los estudios muestran que lograr un amplio abanico de objetivos y ambiciones, como perder peso, sacarse nuevos títulos académicos, empezar una nueva relación, dejar de fumar, embarcarse en una profesión distinta o ser más ecologista; los participantes creían que lo hacían bien. Sólo el 10% lo consiguieron.  Así pues, pasamos a las que sí funcionan.

1. Hacer un plan detallado.

Inicialmente es necesario plantear objetivos secundarios concretos mesurables y con fecha.

2. Contar mis objetivos a otras personas.

Las personas suelen ser más fieles a sus opiniones y promesas si antes las han hecho públicas. Cuanto más grande es la declaración pública, más motivados estamos para lograr nuestro objetivo. Los amigos y familiares a menudo ofrecen un apoyo muy necesario cuando la cosa se pone difícil.

3. Pensar en las cosas buenas que sucederán si logro mi objetivo.

Es útil utilizar una lista objetiva de los aspectos de tu vida que mejorarían una vez que llegues a la meta. La técnica anima a esperar con ilusión un futuro positivo.

4. Darme una recompensa por haber avanzado hacia mi objetivo.

Con un incentivo a cada paso hace que se una persona se sienta más satisfecha.

5. Dejar constancia de mis progresos (por ejemplo, en un diario o en una gráfica).

Plantearse planes, avances, ventajas y recompensas lo más concretas posibles, y escribirlas. Sea con ordenador, a mano o con imágenes, e lacto de escribir o dibujar dispara tus probabilidades de éxito.

Técnica de Motivación de Richard Wiseman (“59 segundos”, 2012): DIARIO ÚNICO

Procrastrinación y Pensamiento doble

La procrastinación es un fenómeno muy complejo y puede tener varias causas, entre ellas el miedo al fracaso, el perfeccionismo, la falta de autocontrol, la tendencia a ver los proyectos en su conjunto en vez de dividirlos en partes, la propensión al aburrimiento, la sensación de que la vida es demasiado corta para preocuparse por tareas en apariencia insignificantes y la incapacidad para calcular con precisión lo que se tarda en hacer algo. Todo ello puede provocar el aplazamiento de cualquier tarea, importante o no.

Si se puede persuadir a una persona que atrasa una actividad porque le abruma su magnitud… (o si pueden persuadirse solos), de que trabajen en una actividad «sólo unos minutos», a menudo sienten la necesidad de seguir con ella hasta acabarla.

Las investigaciones demuestran que la regla de “sólo unos minutos” es muy eficaz.

Para completar la aplicación perfecta está la conclusión de Zeigarnik: esos pocos minutos de actividad inicial crean ansiedad en el cerebro, que se niega a descansar hasta que el trabajo está finalizado.

El pensamiento doble, ser optimista con respecto al éxito de lo propuesto, pero también realista sobre algunos de los problemas que pueden presentarse, es útil en la motivación al logro de metas.

El doblepensar se basa en reflexionar sobre el primer beneficio de una meta y sobre cómo haría que su vida fuese mejor; inmediatamente después pensar sobre el mayor obstáculo para el éxito, centrándose en qué haría llegado el caso. Es la técnica de la fantasía-realidad que utiliza la imaginación para motivar intercalando los beneficios del éxito en una evaluación realista de los problemas que pueden surgir.

La doble cara de la moneda, el blanco y negro, lo positivo y negativo de todo.

La motivación ha sido estudiada por multitud de investigadores. Richard Wiseman me atrae con su psicomagia, basada en la ciencia y gran sentido del humor. Recomiendo la lectura de obra que es inspiradora en cada tema.

Sigue leyendo si deseas saber más sobre Wiseman y la persuasión, en el blog Emoticat.

KARME, psicóloga y exploradora de la vida y las personas.

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